Mercado Control de Tráfico Aéreo

La misión de los controladores aéreos es ayudar a que los pilotos que gobiernan los 23.000 aviones existentes en el mundo, y que transportan anualmente 2.000 millones de personas, despeguen y aterricen con seguridad. Por lo tanto, dirigen el tránsito de aeronaves en el espacio aéreo y en los aeropuertos. Deben apoyarse en un excelente sistema de control de tráfico aéreo, donde la comunicación es vital.

Los rádares secundarios de control de tráfico aéreo se basan en la emisión por la antena de una señal, que se recibe en el avión y genera una respuesta en forma de eco. Para ello, los aparatos deben llevar a bordo un traspondedor, el dispositivo de comunicación con el sistema. Los sistemas de radar secundario seleccionan sólo los destinatarios de la transmisión: los aviones con los que deben comunicarse, reduciendo las posibilidades de confusión y permitiendo un seguimiento estable.

Los sistemas radiantes de radar secundario de TRYO Group soportan el intercambio de datos e instrucciones que se transmiten constantemente entre los centros de control aéreo y los pilotos, con fiabilidad, precisión y a prueba de todo tipo de incidencias. Es su contribución a una operativa aérea más segura, más coordinada y con mejor cumplimiento de los horarios de vuelo.